En la década de los noventa, a finales del pasado siglo XX se pusieron las bases de la World Wide Web, que hoy conocemos como la “web”, lo que viene a ser la red informática mundial. En poco más de veinte años los cambios y avances de la misma han sido enormes, auténticos pasos de gigante. En esos orígenes de la web, tiene mucho que ver el bueno de Tim Berners-Lee, del que ya hablaremos otro día, solo apuntar su militancia en la defensa de la neutralidad de la red de redes. Los humanos somos muy dados a poner etiquetas, sin ellas no nos sentimos cómodos. la etiqueta para los inicios de la web es “1.0”, la web 1.0 y ahora nos encontraríamos en la web 2.0 y mirando casi cara a cara a la 3.0. Pero, ¿cuáles son las principales diferencias entre los conceptos 1.0 y 2.0 ?

 

la web

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 Web 1.0

Lo primero de todo es saber cómo funciona la web. Formalmente es algo bastante sencillo, tenemos un sistema de distribución de la información basado en hipertexto, contenidos formateados en páginas programadas en HTML, enlazados y accesibles gracias a un protocolo de transferencia HTTP, que sirve la información contenida en un servidor al cliente que la está consultando, y un sistema de localización de objetos URL para que nada se pierda por el camino. La comunicación en la web 1.0 era unidireccional, había un emisor y múltiples receptores, el concepto tradicional de comunicación. Las páginas eran estáticas, no permitían la interactuación de los usuarios. Pero la evolución tecnológica iba a enterrar relativamente pronto este concepto.

 Web 2.0

La incorporación en algunos de estos primeros sitios de la tecnología PHP, bases de datos, con el fin de mostrar páginas que dependían de la actuación del usuario, precipita la aparición del concepto de web 2.0, refiriéndose a los sitios dinámicos con un canal de comunicación con doble dirección. Se rompe con el concepto tradicional de comunicación y ya en 2004 se empieza a oír por primera vez este concepto.

En este nuevo escenario aparecen nuevos protagonistas, las comunidades virtuales, blogs, redes sociales… Todos ellos tienen en común la interactuación entre los creadores iniciales de contenidos y los consumidores, que, a su vez, modifican o aportan nuevos contenidos, diluyéndose los roles. Es este concepto de web 2.0 el que más se acerca a la idea inicial que sobre la web tenían sus creadores y mentores, un espacio de intercambio de conocimientos, de igual a igual. En próximos posts iremos hablando de cada uno de esos nuevos protagonistas, su papel y sus posibilidades.

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